Es difícil ver como a mi lado se despedaza y maltrata a ideales por los cuales muchos pelearon, convencidos de ser la vía por la cual mi país mi provincia y mi ciudad podían aspirar a un fututo mejor. Me resulta penosa la idea (ajena) de que toda la política es la misma mierda. Esta cegada convicción, subrayada por la clase política de los ’90, no hizo más que marcar a fuego toda mi generación. Por suerte siempre fui rebelde y estoy lo suficientemente despierto para ver que las cosas cambiaron, sobrantes son los ejemplos y he aquí la clave de mi adhesión. Siento que necesito ser parte de este cambio que esta levantando a mi tierra y en el que veo el camino a seguir, quiero ser un engranaje mas en el motor de esta nueva y prometedora Argentina. Nutriéndome de las bases promotoras de los políticos actuales (por los cuales me siento representado, personas a las cuales no pienso nombrar pero que están evidentemente tacitas), intento formarme como un ciudadano conciente, trabajador y solidario.
Estoy convencido que el medio que mas dignifica al hombre es el trabajo, quien trabaja se gobierna a si mismo. Fundo en la oportunidad de trabajo actual otra base de mi adhesión. Se que en estos tiempos el que quiere trabajar puede, los planes de trabajo actuales se adaptan a toda clase de ciudadanos tenga la aptitud que tenga. El trabajo es el único medio por el cual el país puede salir adelante.
Desde una visión más basal pero no menos importante, acuerdo también con la política educativa existente, veo en ella un compromiso a largo plazo en la formación de hombres de bien, productivos y sapientes.
A todos los que trataron de quebrantar mi espíritu ya sea por cuidarme, ya sea por el solo hecho de rechazar a la política como actividad digna de una persona honorable, les quede claro que soy conciente que en la política además de los ideales están en juego los intereses (ya sea personales, grupales o de otra índole), pero así y todo se también que el pueblo se mueve en pos de ideales y no de intereses. Me pueden defraudar, lo se, pero mis ideas no me van a defraudar, puede que personas que digan compartirlas me defrauden, pero la fe en que hay personas mas allá de eso y la convicción en mis ideales, son determinadamente inconmovibles.
Cristian Rodriguez.
(Madrugada del 21/02/2011)