Un día me levante cuerdo
Y amaneció en mí una realidad
Que el naufragio de mis esperanzas por llegar a tu puerto
Dejo las aguas claras,
En ves de matar a mi corazón muerto
Dejo razones para no encallar otra vez en pueblos fantasmas
Para no volver a buscarte en la isla de lo ideal
Aunque sus cualidades encanten mis sentidos
No volveré a escuchar el ruido
Que dejas en mis ojos urdido
Tratare de esperar el viento influyente
Que me diga que sos mi necesidad más urgente,
Lo mejor de mí nublado ambiente
La parte de mi corazón ausente.